La ansiedad es una respuesta cognitiva, emocional y conductual que aparece cuando nos encontramos ante un peligro, por lo que su presencia es buena, nos ayuda a sobrevivir. Además, es ese motor que nos hace estar    en funcionamiento, lo que nos permite afrontar nuestras tareas cotidianas y situaciones más retadoras. Sin embargo, la ansiedad se puede volver en nuestra contra si no la manejamos bien.

En estos casos, podemos empezar a  manifestar preocupaciones excesivas y mantenidas en el tiempo, interpretar como peligrosas situaciones que no lo son, experimentar sensaciones desagradables e intensas como taquicardias, mareos, inestabilidad, sudoración, hormigueos, sensaciones de ahogo…, además de notar que tu vida cada vez está más limitada porque has dejado de hacer actividades para evitar que aparezcan estos síntomas tan desagradables.

Es frecuente encontrarme también  a personas que experimentan miedo a que aparezcan estas sensaciones corporales. Incluso muchas de ellas han ido al médico para ver si dan con la causa de esos síntomas. Al no encontrar  respuesta médica aumenta más su miedo y la aparición de estas sensaciones.

Los tipos de trastornos de ansiedad que más nos encontramos en consulta son:

  • Trastorno Obsesivo Compulsivo,
  • Trastorno de Ansiedad por Enfermedad (Hipocondría),
  • Trastorno de Estrés Postraumático,
  • Trastorno de Pánico con o sin Agorafobia, Fobia  social, Fobia específica
  • Trastorno de Ansiedad Generalizada.

Si te sientes identificado/a con alguno/os de estos síntomas es recomendable que pidas ayuda psicológica. Yo te ayudaré a identificar si presentas un trastorno de ansiedad, qué tipo es y cómo intervenir.

¿Estás confus@ porque no sabes si necesitas apoyo psicológico? ¿Piensas que tu problema no tiene solución? ¿No sabes por dónde empezar?